Abuelas a motorLas motos clásicas fueron las protagonistas de la ‘Motoabuelada’ en su cuarta edición • La actividad puso el broche a toda una semana dedicada a estos vehículos de museo
Joyas sobre dos ruedas con más de 25 años, perfectamente restauradas y puestas a punto por sus propietarios en un número de 73. Esa fue la participación en la cuarta reunión de motos clásicas, desarrollada a lo largo del fin de semana en Castrillo de la Vega. La que ya se conoce familiarmente como ‘Motoabuelada’ es referente a nivel provincial en el circuito de amantes de estos vehículos a motor por ser la única que se celebra en todo Burgos y la tercera que se pone en marcha a nivel regional, siguiendo la estela de las que se llevan a cabo en Tordesillas (Valladolid) y La Alberca (Salamanca).
Esta cuarta cita sirvió para consolidar a la localidad ribereña como uno de los hitos del calendario entre los aficionados a las motos clásica. «Es emocionante cuando te llaman desde otros puntos de España para que les confirmes la fecha de la concentración, eso significa que la gente se fue con buen sabor de boca y les apetece volver», aseguró el responsable de la organización del Club Motoabuelas de la Ribera, Juan Pedro Olivares. La concentración de este fin de semana servía de colofón a la Semana de la Moto Clásica, celebrada en Castrillo, en la que se desarrollaron dos conferencias, una sobre primeros auxilios impartida por miembros de Cruz Roja Aranda y otra sobre seguridad vial, que contó con la presencia de miembros de la Guardia Civil de Tráfico. En su vertiente lúdica, esta semana se pudo visitar una exposición de motos clásica, aderezada con fotografías y documentos. |  La exposición de las motos se realizó en la pradera del arroyo de Castrillo. |
Entre los vehículos que participaron en la concentración destacaban dos por encima de todos, ambos de la marca BMW: un modelo R62 de 1.928, «la más antigua, negra, con doble asiento estilo Guardia Civil» relató Olivares, y una R75 con sidecar de la Segunda Guerra Mundial conducido por un matrimonio de 82 años proveniente de Madrid. Del resto de las motos, el 70% eran Vespa y Lambretta, acompañadas de marcas como Guzzi, Derbi, Montesa o Bultaco, entre otras.
Los participantes en la concentración profundizaron sobre el patrimonio histórico de la localidad anfitriona, con un paseo por la cuesta de las bodegas y una visita a una de esas galerías subterráneas creadas para elaborar y conservar el vino. Para reponer fuerzas, la organización les obsequió con una merienda tradicional en este escenario de Castrillo de la Vega: chicharrillos en escabeche y cacahuetes. Además, los propietarios de las motos también se acercaron a otros puntos de interés turístico en la comarca.
Fuente: Diario de Burgos_digital (31/08/2009)Más información: http://www.motoabuelas.com/